Cuando era pequeña, cuando crecí, cuando era adolescente, siempre estuvo ahí, sus gritos exagerados, su bipolaridad, su frustración y entonces el desquite era con la primera que hablara o con la que hiciera algo que no le era de su parecer, ella venía de un hogar de violencia intrafamiliar y era normal, normal que si algo estuviera fuera de lugar, la culpa era de alguien mas y se requería castigo y para eso Dios les mando hijos para castigarlos y descargar sus frustraciones, si perdías una calceta, se te golpeaba, si rompías un juguete, otro golpe, crecimos y la adolescencia la disfrutamos, tuvimos libertad, si se te concedía permiso para una fiesta y no llegabas a la hora pactada, podías quedarte a dormir en el frío piso del porche de la casa para que aprendieras la lección, si el permiso de ver al novio era a las 10pm y llegabas 10:15 no importaba si el novio estuviera al frente, el coscorrón o el pellizco se daba, no importaba que tuvieras 22 años, igual podías quedar en el suelo con golpes y patadas, recuerdo su excusa tonta:
es que vino el Diablo he hizo destrozos, como me molesta hasta la fecha que nunca se haga responsable de sus actos.
Cuando tuve un hogar, decidí que no habría gritos, ni golpes, sin embargo los gritos y maltratos se dieron y pensé que tenia que luchar por cambiar todo, pero cometí el error de muchas mujeres, ese pensamiento estupido
“yo lo cambiaré, el será diferente, si esta frustrado es porque algo le pasa, si esta molesto, es por algo que yo hice”, la verdad universal
“las personas no cambian, al menos que ellos lo deseen” así que un día yo cambie y la frustración se apoderaba de mi y el enojo igual y me vi al espejo y vi el mismo rostro que vi tantos años y decidí que era suficiente, merezco ser feliz y asi sin mas un día dije adiós, que ya no mas, siempre trato de alejarme de ambos son como cáncer, que se meten a tu sangre y te destruyen, te contagian de su negatividad, sin darme cuenta de un carcelero, pase a otro, así de sencillo, así de simple, no te das cuenta, ves cualidades que crees que te ayudaran a luchar contra el primer carcelero, piensas que por fin tienes quien te apoye y ya no te harán daño, sin embargo terminas odiando al carcelero 2 y después te ves al espejo y ves que te estas convirtiendo en el reflejo del primer carcelero, frustrada, enojada, así que un día decidí romper los círculos, las palabras lastiman, los golpes también, pero si uno lo permite, tarde muchos años en darme cuenta, asi que hoy puedo decidir quien quiero ser, simplemente yo como soy, tuve que drenar mucho veneno que se había apoderado de mi alma, a reconstruir poco a poco la persona que ha ambos les había permitido mermar.
Hoy ya hablo, hoy ya grito, hoy ya me molesto, pero por aquello que considero injusto, por aquello que no me parece, porque defiendo mis derechos que como ser humano me habían sido negados y así sencillamente comencé el camino a reconstruir mi alma dañada y llena de rencor, el dolor lo sobrellevas, el odio y el rencor te carcomen el alma, son mas difíciles de drenar.
No dañé a mi peque con un golpe, sin embargo la reacción fue exagerada y dañina y eso me recordó todo esto, me recordó en quien no me quiero convertir y todo lo que he luchado para recuperar el amor, el cariño y la fe perdida, la mayoría del tiempo con solo ver una fotografía de ese ser que me enseño por primera vez lo que era ser amada sin condiciones, sin chantajes, sin comprar nada a cambio, solo por el hecho de ser su madre y el mi hijo, llegar por las tardes y abrazarlo, con eso es suficiente, juntos hacer tareas, escuchar su música (aunque odio el reggeton) pero por mi hijo dejo de escuchar a Andrea Bocelli y si soy culpable de escuchar reggeton.. la voy a azotar con la.. la voy azotar con la… pum, cha ca cha, pum – lo que logran los hijos que uno haga – que vergüenza, que vergüenza, escuchando yo… yooo reggeton y permitirle tener esos gustos, después llega la noche, cenar juntos, prepararle el baño y supervisarlo para que se vista, ver juntos caricaturas y terminar el día con una oración y un te quiero mucho.
Dios me ha dado tanto, me ha recompensado por cosas que sencillamente tenia que vivir para poder apreciar todo lo que tengo el día de hoy, veo gente que son guerreras y han sobrevivido a cosas verdaderamente difíciles y siguen adelante, sin embargo pedí indiferencia para soportar esto y no se me concedió, al contrario me permitió ser empática para con todos, tener conciencia y esa conciencia como jode.
Bueno hoy fue día de terapia, la regué, pero tengo otra oportunidad para no volverlo a repetir... aunque pensandolo bien...como siempre hay otro culpable… hoy diré que es culpa de las hormonas… al fin mujer :D