lunes, febrero 09, 2009

Demasiado tarde

Ella estaba cansada, demasiado cansada para continuar, cada paso que daba pesaba, dolia respirar, siempre habia sido la mujer mas centrada, equilibrada, justa, paciente y con una tranquilidad que ha veces envidiaban, sin embargo todo tiene un limite y ese limite por fin se acababa.

Explotó en mil pedazos, como bomba de dimensiones atomicas y todo a su alrededor quedó devastado, solo habia una nube gris, un silencio cargado de amargura, un llanto ahogado, mirando su entorno se quedó perpleja, ahora venia el recuento de los daños, avergonzada se quedó inmovil, no podia hacer nada, no habia vuelta atras ya lo habia hecho, sus palabras fueron como dagas hirientes y ahora estaba avergonzada.

Y si te preguntas porque la verguenza, porque ahora no era la victima, si no se habia convertido en victimario, en aquel ser tan repugnante que odiaba, ahora se veia al espejo y veia como su rostro iba cambiando, como esa metamorfosis tan dañina estaba acabando con la ultima chispa de humanidad que en ella quedaba.

No entiendia lo que habia sucedido, eran las circunstancias que se habian confabulado para lograr en ella ese fatadico cambio, no era posible, queria cambiar todo, no queria ver esos ojos desorbitados, ese brillo de maldad que ahora se acentuaba en su rostro, esas garras sucias, esos colmillos que asomaban de su rostro, tenia tanto poder que ahora gritaba enajenada por el, brincaba y bailaba en un charco de sangre, sangre que por ella se habia derramado.

Sin embargo ya todo habia acabado, su paciencia se habia terminado y su lucha interna por fin habia acabado, estaba conciente de quien habia ganado y en su mente solo habia una frase que ahora retumbaba.. "la venganza es un plato que se sirve frío" y lo peor de todo es que lo habia disfrutado.

Salio de ahi sintiendo que por fin todo terminaba, ya no habia mas daño que del que ella habia ahora infringido, ya no habia amenazas, ya todo habia acabado, afuera la noche aguardaba y continuo su camino, cual animal herido, solo que ahora sus heridas estaban sanadas.

2 comentarios:

angello dijo...

las circustancias aveces nos transforman en bestias amiga, por eso en esta vida siempre hay que ir con una espada en la mano, y con el balsamo en la otra.

Fugitiva dijo...

Me encantó...

No sé pq pasa por mi mente Patrick Suskin en su novela "Perfume"...

¿La has leído? Te la recomiendo...

Saluts!