jueves, agosto 06, 2009

El refrigerador de casa era un modelo antiguo, tan antiguo que nada que ver con los de hoy, que cuentan con pantalla de Internet, te hacen hielitos en forma de media luna o cubitos según desees y no hacen escarcha, no, no, no, el refrigerador de casa era un armastote color café grandísimo, con una puerta tan pesada que necesitabas una palanca para poder abrirla, sin embargo ya se veía obsoleto en los 80s, así que yo como Ángel que soy me dediqué a hacerles un gran favor a mis padres, aun hoy en día no entiendo el gran escándalo que montaron, si yo solo quería sacar un cubito de hielo y con el cuchillo pique el interior del congelador, de pronto empezó a salir el gas y escucharse un interminable silbido, después de eso me fui disimuladamente a jugar al patio. Al día siguiente estábamos todas en línea cuando el Sargento se paseaba de un lado a otro en la habitación, con ojos acusadores nos vigilaba buscando un indicio de debilidad y ver si alguien terminaba declarándose culpable, ahí demostré de que estaba hecha, mis nervios se templaron y no dije ni pío. Ayer le confesé a mi hermana, fui yo, yo fui quien descompuso el refrigerador, aun a estas alturas, temo las consecuencias de que se entere mi madre, o me da una santa regañiza con drama teatral de irse al hospital o en el mejor de los casos me exige que le regale un nuevo refrigerador….

Bueno les platicaré después en que termina la novela, yo y mi enorme bocota, si había guardado el secreto por 20 años, porque no podía haberlo guardado más tiempo, snif

4 comentarios:

NoSurrender dijo...

yo también guardo un secreto terrible respecto a una coca cola que había en la nevera de mi tía, hacia finales de los setenta :)

Qué bueno!

Àngello dijo...

yo una vez mate un gatito con la puerta de un refrigerador, snif.

Ángel dijo...

Orale, de lo que se viene uno a enterar y yo que pense que era la unica con oscuros secretos en mi vida. :0

Cristy Fuantos dijo...

orale
espero puedas dormir tranquilo despues de declarar esto en la red jejejeje

me acorde del refri de i abuelita tenia escarcha y nos gusta meter la lengua al congelador... siempre uno que otro primo que se quedaba ahi pegado jajajaja pero era una tentacion