Miro el refrigerador, solo queda una gelatina, sabor uva, tu sabor favorito, te la ofrezco y me dices si, estamos sentados a la mesa, me gusta mirarte, mirar como la empiezas a machacar la gelatina para que se convierta en trocitos pequeños y cuando la tomes con la cuchara y con tu pequeña mano no se te caiga, me ofreces y te acepto una cucharada, tomas otra para ti y vuelves a darme otra cucharada, ya no me das tiempo de decirte no, simplemente arremetes la cuchara a mi boca, me sonrió y te digo: no Angelito, come tu, acábate toda la gelatina para que crezcas, yo no quiero gracias, te me quedas viendo sorprendido y me preguntas con tu inocencia:
Mami tu ya no quieres crecer?
Así como lo cuento oh hermanos míos, estoy aquí porque no estoy en ninguna
parte*
-
**Mario Moreno Cantinflas*
Así pues teniendo mi destino marcado, La Bella apareció una tarde
cualquiera como por arte de magia. Traspasando -digo yo- las ...
Hace 4 semanas.
Publicadas por
Etiquetas:

0 comentarios:
Publicar un comentario