martes, enero 06, 2009

Ni amiba fui

Soñé una vez que decias mi nombre y al verme a los ojos me veias como un ser humano, sin embargo eso nunca sucedió, nunca lo pronunciaste y nunca me viste a los ojos, ya no digo como mujer, si no como un ser humano, que me respetaras y reconocieras mi valía.

Me dice mi cuñado: Ángel mereces respeto, aun cuando hubieras sido un gusano, mereces respeto como criatura de Dios que eres.

No hay tristeza, ni enojo, pero que gacho fuiste, a tus ojos no llegue a gusano, ni como amiba me veías.

Opps que ironia, como da vueltas la vida, hoy dicen que sigues con la esperanza que vuelva a ti y no entiendo porque si tu mismo me demostrate mas de una vez, tu no me querías y de mi parte solo seguire diciendo que Dios te bendiga.

2 comentarios:

angello dijo...

cinceramente pienso que cuando alguien me lastima, lo ultimo que hago es recordarlo, pero bueno, cada quien con su catarsis.

Ángel dijo...

Querido Angello, todo depende del punto de vista, son solo palabras que del pasado son, no hay nada que dañe si ya esta perdonado, sin embargo no dejas de apreciar lo ironico que es la vida cuando tienes el poder de devolver ese daño y aprecias no tener en tu corazon rencor como para hacerlo, te das cuenta que no eres igual que aquellos que no te apreciaron. Eso es lo importante de esta analogia.