Una familia como tantas, en un lugar como tantos, en un mundo como el nuestro.
- Tengo ganas de comer comida japonesa? Como ves amor? – dice la madre
- Mmmm ok, pero no traigo dinero? – contesta el ogro
- Yo traigo, yo te invito. la madre le pregunta al niño, quieres ir a la sopita?
- Si mami, si quiero ir.
Minutos mas tarde la madre y el niño listos bañados, arreglados y perfumados, el ogro aun no esta listo
- Amor, ya estamos listos, te estamos esperando
- YA VOY - grita el ogro
La madre, se recrimina, recuerda que al ogro no le gusta que lo apures, no lo olvides quédate callada y se paciente, no lo hagas enojar.
Minutos mas tarde preparándose en el auto
- Niño siéntate en tu silla para abrocharte el cinturón – dice La madre
- No mami – contesta el niño con tono divertido
- Niño, obedece, ya nos vamos – dice La madre con mas autoridad
- No mami – contesta el niño brincando de un lado a otro en el asiento trasero.
- YAAAAAAAAAAA, HAZ CASO, TE DIJERON QUE TE SENTARAS, HAZ CASO – grita el ogro
El niño empieza a sollozar, sus lágrimas caen, a la madre se le nublan los ojos, no le gusta ver llorar a su pequeño, no le gusta que el ogro grite, no le guste que lastimen a su niño.
La madre le hace una seña al niño para que ya no llore y se quede calladito, levanta el dedo y lo pone en sus labios y le murmura, shhh ya no llores amor, ya no llores
- YAAAA, YA NO ESTES LLORANDO, HAZ CASO – grita el ogro – NO TE HE PEGADO PARA QUE ESTES LLORANDO, SI SIGUES ASI YA NO VAMOS A NINGUNA PARTE
La madre va a su asiento y mientras se abrocha el cinturón le comenta al ogro
- No le grites, estaba jugando, es solo un niño
- YAAAA, VAS A EMPEZAR, TU TAMBIEN VAS A EMPEZAR, SI TE VAS A PONER ASI, YA NO VAMOS A NINGUNA PARTE – grita el ogro
La madre se queda callada, se limpia una lágrima y ve hacia fuera y piensa “ya no quiero estar aquí, ya no quiero estar aquí” La madre piensa “puedo empezar en otra parte, me puedo ir a otra ciudad, a otro país y no me encontrará el ogro”. Y el niño? La madre ya no piensa en el niño, solo piensa como se sentirá pisar el acelerador y caer al vacío, que tan roja será su sangre cuando el filo de la navaja corte sus venas o como se sentirá dormir y ya no despertar.
Minutos más tarde en el restaurante, un día domingo como cualquier otro se ve una hermosa familia comiendo comida japonesa.
Díscolos, rimbombantes y consuetudinarios
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Nada tiene que ver con nada. Nada de nada ni con nadie. Sea pues, comienzo
este relato como quien no quiere la cosa. Como si alguien en su mutismo
absolut...
Hace 4 días.
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